Rimas

Más semiespinelas

Versitos bien cortos, como para minimizar las chances de espantar:

Altanera mas cordial, 
mi descomunal quimera 
tolera el ruego constante, 
niega no obstante el quizás: 
su jamás es mi durante.

No guardo en mí un espiral 
vital, cósmico, gallardo. 
Soy un bastardo, sabelo: 
paralelogramo que 
es demodé y algo lelo.

Por siglos jugué al desgaste
y vos soltaste un tal vez
que al fin daré por perdido. 
Hoy ya no pido un quizás.
Hoy sos jamás. Hoy me olvido.

(Conté algo sobre el origen y las características de las semiespinelas en este post de hace un tiempo)

Tres semiespinelas

Pensó: "Esta lluvia tenaz,  
que no es más que hache dos o,  
riega mi yo, que a su vez  
es vejez y agua cansada,  
lluvia de nada con pies".

Vuelta de espaldas, la tarde  
parte cobarde y no salda  
deuda de falda y corsé:  
sostiene, pues, que ya es noche.  
¿Reproches? Desde las 3.

Soy un farsante sin gloria,  
triste historia, falso Dante  
que irritante va al averno  
olvidando cuerno y cola  
pero en bolas: posmoderno.


La semiespinela, como explica acá Pedro Poitevin mucho mejor de lo que yo podría hacerlo, es un invento del uruguayo Jorge Drexler que busca condensar el espíritu de una décima espinela en una longitud propicia para un tuit (ciento cuarenta caracteres): se trata de cinco versos de ocho sílabas que mantienen la estructura abbaaccddc pero usando rimas internas.

Para mí, que disto mucho de ser poeta, chapurrear semiespinelas es más que nada un simpático ejercicio literario para matar el tiempo en Twitter (como las tres de allá arriba, versiones corregidas en ritmo y métrica de las tuiteadas originalmente acá, acá y acá. Sin embargo, en manos realmente capaces (como las del maestro Nicolás Poulsen, mi amigo El Topo Erudito, el antedicho Poitevin o el mismo Drexler los resultados pueden ser brillantes. Para muestra, el hashtag #semiespinela en Twitter es buen lugar para empezar a pispear.

Tab

Decías siempre
             que recortar frases de cualquier forma
         no clasifica
                  per se
         como poesía por lo que esto
                  claramente
                  definitivamente
                  no es
         un poema dedicado a tu ausencia

pasa que
                  se me rompió este teclado
         de mierda
         y llamé al técnico pero
         el tipo insiste en imitarte
                                             y jamás vendrá

Backstage

imploro continúen su camino
no pudran más su vista en estos versos
son sólo aberraciones de un perverso
un cúmulo de absurdos desatinos
se notan los remiendos y las manchas
la falta de moral, la incompetencia
lo bello y triste brilla por su ausencia
y sólo el tedio vive aquí a sus anchas
es todo tan abúlico y trillado
no hay héroes ni doncellas ni soldados
no hay pasiones ni amores ni dilemas
qué vil faux pas, qué gris desaguisado
qué pobre, qué banal, cuántos problemas
qué triste es el backstage de este poema

Esto es sólo para decir

He vaciado
el dinero de la cuenta
que estaba
en el banco

y que
vos probablemente
estabas guardando
para tu operación

Disculpame
había tantos ceros
an redondos
y tan perfectos


Me he fugado
con la señorita
que estaba
en tu cama

y que
vos probablemente
estabas guardando
para casarte

Disculpame
estaba dormida
tan brillante
tan tibia


(Un par de parodias irreverentes del fantástico poema de no-disculpa This is just to say, de William Carlos Williams)

Detalle oriental

Hoy, el insufrible sujeto que escribe únicamente en forma de haiku confecciona la lista del supermercado para su mujer:

poco pido hoy
frugal cual mariposa
pan, miel y el diario

alfajor, Blem
limpiezas y sabores
acá se mezclan

¡oscuro porch!
cien watts bajo consumo
la luz darán

zumban mis sueños
no es timbre ni taladro
necesito Off

¡tan seco, vientre,
sin dosis de yogur!
(promo pack seis)

y ya que estamos
no viene mal All-Bran
ayuda extra

máquina Schick
espuma old Spice, Axe
todo bien macho

¿falta algo? ¡no!
sólo tu beso al volver
y chicles, claro

Causas naturales

Si bien ayer lloré sin más decoro
tu ausencia cruel, vulgar y rencorosa,
sabelo: hoy mi mirada color rosa
se debe a un chapuzón con harto cloro.

Yo sé que esto parece un gran sollozo
por tu traición, pero es tan sólo hipo;
me recetó el Rubén (siempre buen tipo)
diez tragos sin parar de algo asqueroso.

No compres hoy mi pena, no hay derecho,
si mi alma ya no sufre entre tus manos.
Mis males son de origen más mundano.

No es por vos el dolor acá en el pecho,
no lloro ya tu amor, no me desbordo:
Infarto de miocardio, dijo el tordo.

Vulgares estrofas inspiradas por los gloriosos pornosonetos de Ramón Paz (y ojito los espíritus inocentes al hacer click en el enlace, que el nombre está muy bien puesto y allá se van a encontrar con los versos más maravillosamente subidos de tono de toditas estas pampas)

Infoversero

Atención, que más de cien declaraciones
mis bondades ratifican sin ensayos:
en Europa soy causante de desmayos
y de mí en China ya producen clones.

Han logrado mejorarme en un notorio
ciento treinta y cinco coma dos por ciento,
comprobándose mi gran funcionamiento
en distintas pruebas de laboratorio.

Pero ¡ojo!, no se vaya, eso no es todo.
Si aprovecha usted la oferta en este instante,
van de obsequio accesorios fascinantes
que jamás conseguiría de otro modo.

No lo dude, corra y traiga el monedero.
¡Llame ya! !Satisfacción garantizada!
Que si luego hay algo en mí que no le agrada,
sin chistar yo le devuelvo su dinero.

Chau

Sin el humo de tus rubios falta todo en el boliche:
los marfiles sobre el paño chocan tristes y sin ganas,
fuelles mudos juntan grela a la luz de la ventana
y se callan las veredas su porteño cocoliche.
Engrupiste un "hasta siempre" en tu "chau, hasta mañana".

Enclenques coplas dedicadas a E., bisabuelo, billarista y tanguero de alma que colgó los botines demasiado pronto.

El astrónomo gastrónomo

Allá va el astrónomo gastrónomo
flotando muy quieto y frío en el vacío.
Se lo ve casi tan muerto como Humberto,
aquel pícaro abogado asesinado
por un defendido bastante ofendido.
Se embarcó en su cohete de juguete,
viajando por siete años sin un baño
y recién al arribar se vino a enterar
que no hay queso ni aceitunas en la luna
y quedaba devastada su picada.
Saludos al astrónomo gastrónomo
que, aunque no lo merece, hoy perece
sin quejarse del frío ni decir pío.

Esta impresentable rima forma parte de "¿Quién necesita a los adverbios?", un libro de lengua y literatura orientado a niños de tercer grado de primaria que cuenta con el dudoso honor de haber sido prohibido (aún antes de su publicación) por los Ministerios de Educación de 173 países.

Plurales

Mil ajadas promesas en bolsillos
de vestidos que nunca fueron nuestros.
Si bien ellas susurran "¡se los presto!",
sabemos que sus guantes amarillos
cobijan a señores más apuestos.

Las brújulas señalan varios polos,
destinos seductores y fatales
como esas señoritas muy cordiales.
Quizás para mentirnos no tan solos
lloramos hoy en rimas bien plurales.

Intención

Quise escupir doce versos
de vocales retorcidas,
tajos de letra herida,
medias rimas sin esfuerzo.

Quise esta tarde maldita
untar curvas de tu cuello
con miel rancia mal escrita
que borrara todo aquello.

Quise que no reclames
tus sueños de puro ayer,
finales que no quise ver.
Salió esto. Perdoname.

Tres

Basta sólo con tres
terrones de azúcar o,
en su defecto, cucarachas.

Los demás podrán cantar en ruso,
leer gruesos manuales de uso,
bordar blusas de lino a oscuras,
comer parfaits y más confituras,
insultar con desdén a los buzos,
pintar óleos de verdes pasturas.

Pero en el fondo todos saben
que basta sólo con tres
cucarachas o, en su defecto,
terrones de azúcar.

Bit a bit

Empecé borrando emails y otras pavadas,
punto docs y jpegs, besos zipeados.
Un rotundo shift delete, sin reciclado,
luego format y fdisk, siete pasadas.

Al exilio digital vas condenada.
Hoy reimprimo cada foto en las repisas
retocando y destrozando tus sonrisas
hasta sólo yo quedar, besando nada.

Filtré tu IP en mi firewall, hackeé tu blog.
Son en vano estos mil clics y reseteadas.
No existe filtro ni plugin en Photoshop
para esfumar tu fantasma de mi almohada.

(Huevada inspirada por el fantástico tango Viejo Link, de Rubén Rubén, al que llegué a partir de este artículo en El Lomo)