Reemplazo digital

Estimado señor,

Enviamos a usted la presente nota para informarle que durante el día de mañana hemos de sustituir cada uno de sus diez dedos por golosinas.

Se trata de una operación muy sencilla que no demandará ningún tipo de esfuerzo o molestia de su parte y no debería alterar su rutina habitual. Exactamente a las 10.30 AM, en un proceso remoto instantáneo, pasará usted a contar de manera absolutamente indolora con un surtido de dulces adosado a sus manos en reemplazo de sus dedos. Las golosinas a recibir podrán incluir caramelos blandos, chicles de tutti-frutti, paletas, chocolates en barra, pirulines y pastillas de goma, entre otras posibilidades.

Como mencionamos profusamente en nuestra campaña de comunicación en los medios, es nuestra intención que su vida no se vea alterada de manera significativa y continúe usted realizando sus actividades habituales, las cuales según nuestra base de datos incluyen la toma de decisiones multimillonarias en el ámbito empresarial, la construcción de refugios para aves migratorias, la ejecución del oboe y la realización de largas caminatas románticas por la playa al atardecer.

Ante cualquier consulta, no dude en ponerse en contacto con nuestra línea de soporte de 24 hs. al 0-800-NEWFINGERS.

Aprovechamos para saludarlo con la mayor de las deferencias,

— Corporazione Internazionale Il Dito Nuovo

(Pavada inspirada en parte por esto)

If it be your will, de Leonard Cohen, en vivo en Londres. Ya que hablamos del vejete canadiense, vamos a balancear un poco nuestros recientes sacrilegios con una de sus canciones más espirituales (“una plegaria”, según él). La razón principal por la que elegí el tema es la verdadera lección en armonía a dos voces que dan sus intérpretes, las sublimes hermanas Webb (coristas de Cohen en su gira más reciente).

Mejores dos segundos®: El sencillo pero devastador juego de voces que hacen al cantar por primera vez la frase “from this broken hill”, una hacia arriba y otra hacia abajo, justo a los 2’15”.

It’s been a long time since I stood at this stage in London. It was about 14 or 15 years ago - I was 60 years old, just a kid with a crazy dream. Since then I’ve taken a lot of Prozac, Paxil, Wellbutrin, Effexor, Ritalin, Focalin… I’ve also studied deeply in the philosophies and the religions, but cheerfulness kept breaking through. But I want to tell you something that will not easily be contradicted: there ain’t no cure for love.
— Leonard Cohen, en el monólogo de introducción de la canción There ain’t no cure for love de su disco en vivo Live in London