Padre ilustra a mano, todos los días, las bolsas de almuerzo que llevan sus hijos a la escuela. Hay que tener ganas, eh.
— vía MetaFilter
Padre ilustra a mano, todos los días, las bolsas de almuerzo que llevan sus hijos a la escuela. Hay que tener ganas, eh.
— vía MetaFilter
Volando de noche. Las nubes iluminadas impresionan.
— vía Kottke
La verdad es que todo Shorpy.com es digno de enlace.
— vía Daring Fireball
Gatitos en aspiradora robotizada. Porque la vida es linda, amigos.
— vía Reddit
Películas (falsamente) novelizadas en los años 50 y 60.
— vía Laughing Squid
Letrería ciudadana.
— vía MetaFilter
“Antes, pasaba por la ciudad como un sonámbulo; tenía los ojos abiertos pero no veía más que lo indispensable para poder hacer el recorrido que debía hacer. Pero luego, en ese tiempo abierto por la mirada de los ojos verdes, la ciudad había cobrado sus tres, o cuatro, dimensiones; vivía en ella, respiraba en ella y sentía que respiraba, y conocía sus buenos y sus malos olores. Comencé a distinguir los matices de tristeza de ciertos tubos de neón cuando se reflejaban en ciertas veredas, o la alegría fugaz de algún reflejo inesperado —el color rojo de un auto en un chorro de agua, la luz de los semáforos en las noches de lluvia (esa alegría inmensa del rojo brillante o la dulce pureza de la luz verde, mojados por la lluvia, rebotando contra las veredas; paredes de mármol o superficies brillantes de automóviles, que contrastaban con la dulce tristeza infinita de esas lluvias de marzo o abril que, mansas e infatigables, caían y caían en la ciudad alfombrada del amarillo y el marrón de las hojas de los plátanos)—. Sí, hay otoños felices, como hay felicidad en la tristeza y aun en la desesperación: la cosa es estar vivo y saberlo, sentirlo —y maldigo mil veces este miedo sordo de todos estos años, cuando la vida de todos nosotros se fue secando, achicando, apocando, sin lugar siquiera para la tristeza: nada más que miedo, nada más que odio, nada más que, allá perdida, muchas veces oculta, una ínfima porción de esperanza, gastada de tanto manosearla y manosearla, queriendo exprimirle aunque fuera unas gotas, unas gotas más para sobrellevar el presente de horizonte cerrado, bajo un techo de plomo, impenetrable—; cómo llegué a odiar también esta ciudad, que se iba cayendo a pedazos, que nos iba enterrando entre paredes cada vez más altas y cascotes y polvo y ruido y silencio y oprobio.”
Terminando el Marble Madness en 2 minutos 35 segundos. Los veteranos que lo jugamos sabremos apreciarlo.
— vía Waxy
Apretá el botón.
— vía Reddit
Hablando de fotos aéreas, acá va este proyecto del fotógrafo Andreas Gefeller.
— vía, de vuelta, MetaFilter
— vía MetaFilter
Palmípedos promiscuos.
— vía Roger Ebert
Without you, por Mark Gormley. No dejen que el clip obnubile la brillantez de la canción. Y hablo completamente en serio.
— vía Reddit
Una guía bien instructiva.
— vía MetaFilter
Se pone repetitivo esto de enlazar a The Big Picture, pero es inevitable.
— vía Kottke
El glorioso David Malki!, de Wondermark, acaba de anunciar un concurso de coloreo de algunos de sus comics. A apurarse, que no queda mucho tiempo.
El hamster que come pochoclo en un piano ya tiene su propia canción.
— vía Eric D. Snider
Escaneados de un libro alemán de 1931.
— vía Laughing Squid
No entender algo puede hacerlo aún más interesante.
— vía Mind Hacks
Como para seguir un poco con el tema espacial.
— vía Bad Astronomy